Cómo valorar una empresa

15 Mar 23 | Negocios y empresas

Determinar el valor de una empresa suele ser un proceso complejo que depende de multitud de factores. Algunos de ellos son la industria o sector al que se dedica la empresa, la ubicación, el tamaño, la rentabilidad, la proyección de crecimiento o de generación de beneficios en los próximos años. Por ello, saber cómo valorar una empresa es una tarea complicada, que puede hacerse sin experiencia en valoraciones aunque con un riesgo elevado, ya que las técnicas de valoración son concretas y rigurosas.

Para valorar o tasar un negocio, es recomendable contar con la ayuda de un profesional de la valoración de negocios y empresas. En Tasaciones.com contamos con profesionales verificados, capaces de valorar tu negocio.

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Principios para valorar una empresa

 

En primer lugar, uno debe tener en cuenta que la objetividad es básica en este ejercicio. Por mucho cariño que tengamos al negocio, debemos olvidarnos de él como haría un posible comprador de la empresa. Así, podremos valorar la empresa sin distorsionar posibles previsiones de ventas, infravalorar costes, etc.

Atiende al mercado: a la hora de valorar una empresa, el mercado influirá en el precio. Es decir, no es lo mismo valorar una inmobiliaria en 2004, antes de la crisis financiera de 2007/8, que valorar la misma empresa en 2008, cuando la tendencia del mercado inmobiliario era claramente negativa.

Recuerda que el comprador de una empresa también pone un precio. Los compradores, que harán una oferta y realizarán una valoración de la empresa, que además dependerá del interés que pueda suscitar en posibles compradores. En resumen, no es lo mismo vender una empresa a un postor que no sabe si «quedársela», que la misma empresa con cinco personas haciendo ofertas, puesto que inflarán el valor si están realmente interesados.

 

Métodos para valorar una empresa

 

Para valorar una empresa, existen distintos métodos. En muchas ocasiones, los profesionales de la valoración de empresas utilizan varios métodos.

Es importante tener en cuenta que la valoración de una misma empresa no tiene porque dar el mismo resultado con un método u otro. El motivo es que parten de principios distintos, y la labor del profesional de la valoración es determinar qué método es más útil según el escenario (empresa, estado del mercado, madurez del mercado, etc.).

 

Método de valoración de ingresos o múltiplos

 

Este método es especialmente útil para negocios que generan ingresos estables y consistentes. Para utilizar este método, se debe determinar el ingreso anual del negocio y luego multiplicarlo por un múltiplo de la industria que sea apropiado para el tipo de negocio.

El múltiplo de la industria se puede obtener investigando el valor de mercado de negocios similares en la misma industria y en la misma ubicación geográfica. Este método es fácil de entender y aplicar, pero tiene limitaciones ya que no tiene en cuenta otros factores importantes que pueden influir en el valor del negocio, como son los cambios de tendencia en el mercado, la competencia, etc.

 

Valorar una empresa por múltiplos

 

Método de flujo de efectivo descontado

 

Este método proyecta el flujo de efectivo futuro del negocio y luego descuenta los flujos de efectivo futuros a una tasa de interés adecuada para calcular el valor presente del negocio.

Este método es especialmente útil para negocios que tienen un historial de flujos de efectivo positivos y predecibles, o para aquellos que tengan un flujo de caja certero aunque no tengan ese historial. Sin embargo, este método puede ser complicado de aplicar ya que requiere la proyección del flujo de efectivo futuro del negocio y la determinación de una tasa de interés adecuada.

La tasa de interés es el valor que se emplea para descontar los flujos de caja en el futuro y representa el riesgo de que esos flujos no se logren entre otros factores. Por ello, será mayor en el caso de un negocio con mucho riesgo, y menor en el caso de un negocio sin riesgo -que va a llevarse a cabo y será rentable con total seguridad-. La tasa de interés que se usa para valorar una empresa, depende además de las exigencias de rentabilidad del accionista (respondiendo a la pregunta «¿cuánto quiero ganar si tengo esta empresa?») y el tipo de interés del mercado, que marca la rentabilidad del activo libre de riesgo o bono del tesoro.

Valorar una empresa por descuento de flujo de caja

 

Método de valoración de activos

 

Este método es apropiado para negocios que tienen muchos activos tangibles como propiedades, equipos y bienes inventariables. Para utilizar este método, se debe sumar el valor de todos los activos del negocio y luego restar el pasivo total. El resultado es el valor del patrimonio neto del negocio. Este método es útil para negocios que no generan beneficios consistentes o que están en proceso de liquidación, pero no tiene en cuenta el valor intangible del negocio, como la marca o la reputación.

Valorar una empresa por activos

 

 

Es importante tener en cuenta que estos métodos pueden proporcionar estimaciones diferentes del valor de un negocio y que el valor real del negocio puede variar según la perspectiva del comprador y otros factores del mercado. Es recomendable obtener la ayuda de un asesor financiero o un contador para obtener una valoración precisa de tu negocio.

 

¿En qué ocasiones se valora una empresa?

 

Hay multitud de ocasiones en las que se hace necesario valorar una empresa. Entre ellas, destacan:

  1. Compra o venta de una empresa: en el momento de comprar o vender la empresa, será necesario establecer un precio de compraventa y, por tanto, será necesaria una valoración.
  2. Fusión o adquisición de empresas: cuando la compraventa ocurre entre empresas será importante tener una valoración de la empresa adecuada. Esto es importante para sentar las bases de una negociación y para ajustar la valoración en contabilidad.
  3. Obtención de financiación: a la hora de solicitar financiación, en muchas ocasiones las entidades de créditos u otro tipo de prestamista solicitarán una valoración de la empresa para asegurar que será capaz de hacer frente a su deuda o, que en caso de liquidar la empresa, valdrá cierta cantidad.
  4. Reparto de acciones entre los socios o entre otros particulares: en el caso del reparto de acciones será necesaria una valoración de la empresa para saber qué valor le corresponde al adquiriente. Esto es necesario no solamente por el interés de las partes involucradas, sino por temas fiscales. También puede darse el caso de la repartición para divorcio o disolución de régimen de gananciales, que puede ser motivo de conflictos entre cónyuges.
  5. Fijación de precios de las acciones de la empresa: si la empresa está pensando en salir a bolsa o si ya cotiza en bolsa, es posible que se requiera una valoración para fijar el precio de las acciones.

En resumen, la valoración de una empresa puede ser necesaria en diferentes situaciones, pero en general, se utiliza para establecer el valor de la empresa en el contexto de una transacción.

 

¿Quién puede valorar una empresa?

 

Existen varios profesionales y/o entidades capaces de valorar una empresa de manera solvente. Dependiendo del contexto de la valoración, intervendrá uno u otro:

  1. Consultores financieros: profesionales dedicados a asesorar a empresas y a empresarios en la valoración de empresas, entre otros temas.
  2. Inversores: como parte de la decisión de inversión, los inversores, muchas veces a través de fondos de inversión y su equipo gestor, son profesionales de la valoración.
  3. Auditores: los auditores, como parte de una revisión de cuentas o auditoría financiera, podrán valorar una empresa para determinar su solvencia, entre otros factores.
  4. Entidades financieras y agencias de calificación crediticia o rating: como parte del proceso de crédito, las entidades financieras y otros entes del sector bancario, podrán valorar una empresa.

 

profesional de la valoración

 

Es importante destacar que la valoración de una empresa es un proceso complejo y que los resultados pueden variar significativamente dependiendo del método y supuestos utilizados en la valoración. Por lo tanto, es importante contar con profesionales altamente capacitados y objetivos para realizar la valoración.

Al igual que a la hora de tasar una vivienda, es recomendable no valorar una empresa por uno mismo. No solamente por la dificultad del proceso, sino porque la falta de objetividad en caso de que el negocio sea de un conocido o de uno mismo desvirtuará la valoración.

 

¿Cuánto cuesta valorar una empresa?

 

El precio de valorar una empresa por parte de un profesional depende de muchos factores, como el volumen de facturación, el sector al que se dedica la empresa, si dispone de licencias concretas o de equipamiento propio y especializado.

Así, es difícil determinar cuánto cuesta valorar una empresa, aunque podemos confirmar que un precio medio oscilaría entre 600 euros y 1.000 euros, según el histórico de Tasaciones.com.

Para valorar o tasar un negocio, es recomendable contar con la ayuda de un profesional de la valoración de negocios y empresas. En Tasaciones.com contamos con profesionales verificados, capaces de valorar tu negocio.

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